La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que los estudiantes mexicanos obtuvieron resultados más bajos en matemáticas y lectura en la prueba PISA respecto a la evaluación anterior, por lo que anunció la elaboración de nuevos libros de texto para reforzar el aprendizaje en ambas materias. No obstante, reiteró sus cuestionamientos al modelo de evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al considerar que no toma en cuenta las particularidades pedagógicas de cada país.
Durante su conferencia de prensa en Chiapas, en el marco de sus informes estatales de gobierno, la mandataria sostuvo que las pruebas estandarizadas reciben críticas en distintas partes del mundo, debido a que utilizan los mismos instrumentos para evaluar sistemas educativos con contextos y métodos de enseñanza diferentes.
“Nos critican porque criticamos la prueba PISA, está bien, se valen las críticas, pero no es desde una posición política, sino pedagógica”, afirmó.
Pese a sus objeciones al modelo de evaluación, Sheinbaum reconoció la necesidad de mejorar el desempeño de los estudiantes mexicanos, particularmente en matemáticas y comprensión lectora.
En matemáticas, anunció que el próximo año se distribuirá un libro de texto especializado, elaborado con la participación de maestras y especialistas vinculados con un posgrado del Instituto Politécnico Nacional (IPN). El material se apoyará en el campo de la matemática educativa, enfocado en los procesos de enseñanza y aprendizaje de esta disciplina, y buscará fortalecer el modelo de la Nueva Escuela Mexicana.
Para comprensión lectora también se prepara un nuevo libro de apoyo. La presidenta señaló que los resultados reflejan un retroceso general en esta área entre los países evaluados, por lo que consideró necesario reforzar las estrategias educativas.
Otro de los asuntos que se encuentra en revisión es el uso de teléfonos celulares en las escuelas. Sheinbaum informó que la Secretaría de Educación Pública le comunicó que el Consejo Nacional de Autoridades Educativas analizará los resultados de una encuesta sobre una posible regulación de estos dispositivos y determinará las medidas correspondientes. De acuerdo con lo anunciado, el encuentro estaba previsto para el 18 de septiembre.
La mandataria se pronunció a favor de desalentar el uso de celulares durante la jornada escolar, al advertir que algunas plataformas digitales generan adicción y dificultan que los estudiantes se desconecten incluso durante el recreo.
Como parte de las acciones para promover alternativas de convivencia, recordó que al inicio del ciclo escolar se destinaron tres días a la recuperación de juegos tradicionales, con la distribución de yoyos, cuerdas y loterías, entre otros materiales.
Por su parte, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, destacó que combatir el analfabetismo es una de las prioridades de su administración. Expuso que, de los 5.5 millones de habitantes de la entidad, alrededor de 512 mil no saben leer ni escribir.
El mandatario estatal subrayó que la desigualdad afecta especialmente a las mujeres: seis de cada 10 personas analfabetas son mujeres, proporción que aumenta a ocho de cada 10 en las comunidades indígenas.
Ramírez indicó que la meta de este año es alfabetizar a 250 mil personas y aseguró que, hasta el momento, se ha logrado avanzar con 194 mil.
Los anuncios federales y las cifras presentadas por el gobierno chiapaneco colocan nuevamente en el centro del debate los desafíos educativos del país: mejorar los aprendizajes, reducir el rezago y garantizar que las estrategias pedagógicas respondan a las necesidades de los estudiantes.